Grupo de profesionales explorando sobre enseñanza aprendizaje
lunes, 27 de abril de 2015
No se puede enseñar moralidad, sin enseñar su procedencia o sea Nuestro Señor Jesucristo. “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.” Juan 15:5
El ser humano en todo momento debe de reconocer que fue creado para adorar y alabar a Dios.
ResponderEliminar